Claridad y transparencia desde el primer contacto.
Nuestros clientes son predominantemente empresas familiares, pymes de tamaño medio-grande y divisiones corporativas que facturan entre 10 y 500 millones de euros. Operamos principalmente en España pero con capacidad internacional.
La discreción es nuestro valor principal. Firmamos acuerdos de confidencialidad blindados (NDA) antes de cualquier intercambio de datos. Toda la documentación se maneja bajo estrictos protocolos de seguridad y solo los consultores implicados directamente tienen acceso a la misma.
Un diagnóstico inicial toma entre 3 y 6 semanas. La fase de diseño estratégico requiere de 1 a 3 meses. El acompañamiento en la ejecución puede extenderse entre 6 y 18 meses, dependiendo de la magnitud del cambio organizacional requerido.
Nuestro rol es asesor y de apoyo ejecutivo. Trabajamos codo a codo con su equipo directivo, guiándolos y aportando marcos analíticos, pero las decisiones finales y el liderazgo operativo permanecen siempre en manos de la dirección de la empresa.
Mediante una metodología probada que separa la propiedad de la gestión. Trabajamos tanto en el diseño de protocolos familiares como en la capacitación técnica y emocional de los sucesores, mediando para evitar conflictos que pongan en riesgo la continuidad.
Trabajamos mediante honorarios basados en el valor aportado y el tiempo estimado del proyecto. En proyectos de crecimiento o reestructuración, solemos vincular una parte de la retribución al cumplimiento de objetivos cuantificables (success fee).
Una reunión exploratoria, estrictamente confidencial y sin compromiso. En ella evaluamos la situación de alto nivel y determinamos si nuestra firma es la adecuada para aportar valor real a su organización.